Enclavado en el casco histórico de Vera de Bidasoa se ubica un edificio del siglo XVII adquirido por la familia Churrut en 1750.
En 2002 la familia decidió rehabilitarlo en un pequeño hotel de 18 habitaciones todas ellas con su carácter de hogar pero con comodidades actuales y una decoración muy cuidada rodeada de historia, solera y buen hacer.